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martes, 31 de mayo de 2011

Poesía Bastarda V: el cocodrilo

Un terrible cocodrilo
me observa en silencio
con ademán aburrido.

Me juzga, me tiene en vilo,
cuando me giro
ya no sé dónde se ha metido.

Quiero el cocodrilo
de cocodrilitos todo un nido
¡quiere que yo también sea un cocodrilo!

sábado, 29 de enero de 2011

Tinny Toody

Tinny Toody es un chico ocupado.
Tinny Toody está preocupado.
Sube la montaña, la vuelve a bajar.
Un día de estos va a explotar.

Tinny Toody saca sus libros, prepara el papel.
Tinny Toody ya no es él,
trabaja sin descanso, ya durmió ayer.
Sube la montaña, la vuelve a bajar.
Un día de estos va a explotar.

Tinny Toody duerme cinco horas.
Tinny Toody come como una locomotora,
mastica, se atraganta, vuelve al estudio.
Tinny Toody se siente sucio,
más no hay tiempo que perder,
y ya descansó anteayer.
Sube la montaña, la vuelve a bajar.
Un día de estos va a explotar.

Tinny Toody se examina temprano,
para así poder volver al trabajo.
Tinny Toody está cansado,
pero casi no le queda tiempo; no puede desperdiciarlo.
Sube la montaña, la vuelve a bajar.
Un día de estos va a explotar.

Tinny Toody es un chico ocupado.
Tinny Toody ya no está preocupado:
la ansiedad lo ha matado.

martes, 18 de enero de 2011

Poesía Bastarda III: La sirena ahogada

Más poesía para bastardos, como Rafagast, que es un pequeño cabrito que me come el seso:

Corre, chilla, y rasga el lienzo,
quema la última poesía.
Energía perdida, energía malgastada,
canta alguna canción
con tu voz de sirena ahogada.

Quién invocara a alguna criatura extraña,
mitad mujer, mitad canción.
Pero yo sólo soy una araña,
desde que sobre mí cayó la maldición.

Maldición, no hay alguna peor,
que la que se sufre por propia condición.
O la del espíritu malogrado,
que cree que tras el largo camino
ya se está cansado.

Corre, chilla, y rasga el lienzo,
quema la última poesía.
Energía perdida, energía malgastada,
canta alguna canción
con tu voz de sirena ahogada.

No escuches la profunda voz,
de aquel que solo quiere tu lágrima,
del enemigo de tu interior,
que es el peor, el más feroz.

Déjame olvidarte, quemar tu corazón,
o quemar el mío,
pues entre nosotros,
sólo uno siempre palpitó.

Duele mirar a otros,
duele la herida a aquel que se refugió,
en los deseos de la condenación.

Deja de lamentarte, oh, desesperación.
Pues tu prisión es de papel,
y sólo está en tu imaginación.

Pero oh, como nos gusta,
como disfrutamos, de la desolación,
del dolor, del ego herido.

Porque disfrutamos, nos realizamos,
de la propia herida, que nunca nadie infringió,
por miedo a salir y ver el exterior.

domingo, 24 de octubre de 2010

Poesía Bastarda II

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que vuelven al mar,
ríos que mueren en soledad.

Nacemos solos y
solos moriremos,
pero mientras tanto,
juntos viviremos.

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que vuelven al mar,
ríos que mueren en soledad.

Dame la mano,
dejame estar hoy contigo,
pues se acerca el invierno,
y pronto hará frío.

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que vuelven al mar,
ríos que mueren en soledad.

Te ocultaste,
a otro lado miré.
Me encontraste, te encontré.
Y durante cuatro estaciones,
a tu lado caminé.

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que vuelven al mar,
ríos que mueren en soledad.

Ya tienes que marcharte,
pero yo aquí seguiré.
Cuando vuelvas,
yo partiré,
pero te prometo,
que jamás te olvidaré.

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que vuelven al mar,
ríos que mueren en soledad.

Te volveré a ver.
O no te recuperaré.
Vuelva el río,
o muera de sed.
Ya no importa pues nadie podrá,
mis sueños contigo alejar.
Y si el camino que sigo ahora
nos vuelve a encontrar,
hoy lloraré pero mañana reiré.

Caminos que se separan,
caminos que se cruzan.
Ríos que no mueren en soledad,
pues han vuelto a la mar.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Poesía Bastarda I: Ventana

Siguiendo el pacto hecho a Rafagast, dueño de la Caverna, procedo a publicar uno de mis Versos Bastardos. La poesía bastarda se basa en la reflexión de ideas y su plasmación con palabras aunque no sigan una rima o tono previamente establecido. 

Ventana es uno de mis bastardos favoritos aunque se centre en el trillado tema de lo que alguien llamó alguna vez amor. Personalmente no creo en la existencia de semejante constructo social, pero si creo en la atracción, en el cariño y en la desesperante obsesión amorosa que parece asentarse en todos en ciertas ocasiones, como resultado de la aparente necesidad de tener un amor platónico para sentirnos realizados en la sociedad actual. Y por supuesto creo que los "amores" (o como demonios quieras llamarlos) imposibles e irrealizables son el más poderoso abono para la poesía, la música y el arte en general. Así es como nació Ventana, aprovechándose de uno de esos momentos de debilidad de la carne y del miedo a la soledad. Porque las mejores ensoñaciones amorosas son las imposibles de cumplir, que nunca se cumplieron y nunca se cumplirán: 


Me asomo por la ventana.
No sé que es lo que espero de la mañana,
pero tu no estas en ella,
y mi mente te extraña.

Camino, perdida en pensamientos lejanos.
Y entonces lo veo,
aquel lugar donde te ví,
aquel lugar donde te despedí.

Sigo mi camino, pero ya no puedo olvidarte.
Allí te ví, aquí nos vimos,
allá te busqué, aquí me encontraste.

Pero tu ya no estás,
y por mucho que vuelva atrás la mirada,
por mucho que te adivine al pasar,
tu ya no volverás.

Hace tiempo que me di cuenta,
que la mayor parte de mis recuerdos contigo
son irreales, son sueños perdidos.
Pues tú nunca me miraste,
como yo ahora te miro.

Así que por mucho que busque,
por mucho que te mire
reflejado en imagenes de un tiempo en el que no estuve
ni estaré.
Por mucho que te llame en la noche,
aunque te busque donde debiste estar,
en los rostros junto a los que te vi,
nunca volverás.
Porque nunca estuviste,
ni yo nunca te tuve,
ni tendré jamás.

Me asomo por la ventana.
No sé que espero de la mañana,
pero tu no estás en ella,
ni lo estuviste,
ni estarás jamás.